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Tengo 13 años casi 14 :$ y tengo muchas ganas de perder la virginidad :$ y el chico con el que estoi le quiero mucho y tenemos mucha confiianza..duele mucho la primera vez? que indirecta le mando para que entiienda que lo quiero hacer con el? porfavor diganme todo sobre la primera vez que se mantienen relaciones sexuales :D GRACIAS

Vie, 02/07/2010 - 11:39
Respuesta: 

Hola! Aquí estamos para darte algunas ideas en relación a tu pregunta, aunque debes saber que es muy difícil llevar a cabo un guión, como si de una película se tratase.

Lo primero decir que siempre hay una primera vez para algo: para mirarse, besarse, acariciarse, “achucharse”, para descubrir la masturbación… La sexualidad es muy rica y hay muchas maneras de expresar, de sentir placer, comunicarse… pero la mayoría de la gente cuando habla de “la primera vez” lo hace para referirse a las relaciones sexuales con penetración o lo que es lo mismo con coito. Pues bien, la primera o primeras relaciones coitales a veces pueden resultar molestas, incluso dolorosas, pero no necesariamente. La verdad es que en la mayoría de los casos, si la relación que mantienes con la otra persona es de confianza, estás excitada y te apetece tenerlas, no suele haber ningún problema. Otras veces depende también de los músculos que rodean a la vagina, que pueden contraerse y entonces la penetración puede resultar dolorosa. Cuanto más relajada estés, menos contracción habrá y por lo tanto menos molestará. Lo mejor es tomárselo con calma, que sea la chica quien controle y dirija, y dejarlo para otro día si ese no va bien. No pasa nada por hacerlo en varios intentos. Por otro lado si el himen es más grueso y rígido que lo habitual, puede sangrar algo y doler.
Sin embargo, antes de acabar quisiéramos resaltar un aspecto que nos parece importante. Si tenemos relaciones sexuales, se supone que es porque nos apetece disfrutar; pues bien, las relaciones de coito o penetración no tienen por qué ser las más placenteras ni excitantes, ni las que más gusten, sobre todo para las chicas. De hecho, la mayoría de las mujeres no sienten orgasmos sólo con la penetración. Es importante que las personas conozcamos lo que más nos gusta y lo planteemos. Por otro lado, el coito es una relación que puede conllevar el riesgo de embarazo no deseado o de pillar una infección, así que si vas a tener tu primera relación coital, no olvides el preservativo ni en ésta ni en las siguientes.

Aquí te ponemos un artículo sobre el tema escrito por un compañero nuestro, dirigido a la gente joven; espero que te guste

LA PRIMERA VEZ.

No tengáis prisa. Ni por tener un coito antes que los demás, ni hacerlo el primer día. Tenéis todo el tiempo del mundo para disfrutar de vuestra sexualidad. Desde la experiencia, muchas personas, prefieren una relación gratificante que dos o tres deprisa y corriendo y de malas maneras.

Sería deseable que os pongáis de acuerdo, buscando por lo menos un par de horas libres los días que queréis estar juntos, en un lugar adecuado. Es necesario procurar la máxima intimidad, que nadie os moleste y que la habitación tenga una temperatura agradable. Además si ambos contribuís a crear un ambiente erótico y relajado la experiencia puede ser más divertida. También será más placentera si lo que hacéis es mutuamente deseado, respetando las preferencias sexuales y ambos os comprometéis en la mutua satisfacción.

Tratar de hacer el amor como si estuvierais aprendiendo a jugar, a disfrutar, a investigar con vuestros cuerpos, acariciar una y mil veces cada centímetro de vuestra piel, a comunicaros vuestros afectos, deseos y sentimientos amorosos con vuestras manos o vuestra lengua. Todo ello puede ser igual o más gratificante que el coito y no tiene ningún riesgo.

El bienestar, el disfrute saludable requiere tiempo. Tiempo para seducir, desear y explorar las enormes capacidades y posibilidades de nuestro cuerpo, con sus infinitos matices y cambios. Tiempo para el goce.

Antes de nada convendría hablar, sobre todo para ponerse de acuerdo en lo que vale y en lo que no vale. Nadie, jamás, debe imponer nada a la otra persona. Todo lo que se haga debe ser aceptado por ambos.

Ya más en concreto, la relación sexual puede comenzar por una agradable ducha. La higiene corporal no solo permite que la relación sea más agradable sino que permite caricias sexuales más novedosas.

Después de la ducha o incluso durante ella: caricias. Muchas
caricias. Inventa. Innova. Imagina. Intercambiar papeles, primero uno/a da placer y el/la otro/a lo recibe. Luego al revés. La mitad del tiempo uno/a puede ser algo más activa/o y la otra mitad se cambia.

Cuando uno/a acaricia al/la otro/a, se olvida de todo excepto de disfrutar del masaje tierno y amoroso, de los besos con afecto y delicadeza, de los abrazos dulces y suaves, concentrándose en las propias sensaciones. Descubriendo los sentimientos y emociones que las manos y las caricias producen constantemente, a través de las infinitas terminaciones nerviosas que hay en la piel, mientras se dicen cosas amorosas o atrevidas. A muchas mujeres esto suele gustarle más que la penetración genital. En cualquier caso lo importante es dejarse llevar, sentir y gozar de las sensaciones de todo el cuerpo.

Luego el/la que ha recibido caricias y afecto, es el que da. Y el/la que dio antes, ahora recibe. Sólo hay que acariciarse y dejarse llevar. Abandonarse es la clave para disfrutar del afecto y de la sexualidad. Esto es muy placentero y no tiene absolutamente ningún riesgo. Por tanto dos personas pueden disfrutar de su sexualidad, de sus cuerpos y de sus emociones y sentimientos sin arriesgar su salud o hipotecar su futuro.

Repetimos: cuando la decisión es libre, compartida y además hay afecto y amor en la pareja, la experiencia es generalmente muy positiva.

Esto es perfectamente compatible con la pasión y el deseo, pero lo que ahora nos gustaría destacar es que las personas pueden disfrutar igual o más acariciándose, tocándose, besándose, chupándose… en lugar del coito y, además, sin riesgos. ¿Y si ambos, desean el coito?

En este caso es necesario utilizar el preservativo en cada relación, no sólo para prevenir un embarazo no deseado, sino para evitar un contagio de una enfermedad sexual o del SIDA. Hay que acostumbrarse a utilizar el condón y colocárselo antes de cualquier penetración. No hay que arriesgarse. Luego es más difícil volver atrás. Ni siquiera introducir la punta del pene. Debe colocarse cuando está el pene en erección. Algunas personas pueden pensar que es un corte. Sin embargo ponerse el preservativo, que lo puede hacer él o ella, puede convertirse en un elemento excitante y divertido.

Salud y goce divertido sin riesgos.